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Nuevas 17 especies de termitas en cultivos de cítricos

Agricultura Centro América

Los resultados se dieron tras visitar 64 huertos de limón criollo, limón Tahití, naranja y pomelo, distribuidos en 61 fincas de 17 municipios en el Caribe colombiano. El Centro de Investigación Caribia de Corpoica fue quien realizó la visita y el análisis de los resultados. 

El Caribe se caracteriza por ser una de las regiones con mayor producción de cítricos en el país. Es por esto que la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria – Corpoica ha desarrollado estudios en este sistema productivo en fincas de los departamentos de Magdalena, Bolívar, Córdoba, Cesar y Atlántico, donde se han identificado 17 especies con una incidencia aproximada del 30 % en estas zonas.

“El objetivo de esta investigación fue determinar si las termitas o comején, como son mejor conocidas, eran una plaga que generaba daños en los cultivos de cítricos de la región Caribe. Empezamos por ubicar las principales áreas citrícolas de la región, luego se examinaron 2031 árboles en 61 fincas de 17 municipios y posteriormente se identificaron 17 especies de termitas con las que se estudiaron los tipos de daños ocasionados y los factores que hacen que algunas fincas tengan más problemas con comején que otras”, explica Ángela Arcila Cardona, investigadora Ph.D. del Centro de Investigación Caribia de Corpoica.

En esta área del país la diversidad de termitas es alta, ya que se dan las condiciones ideales de calor y alta humedad necesarias para que ellas sobrevivan. De las 17 especies de comején identificadas, las llamadas termitas subterráneas son la de mayor importancia, en especial una llamada Microcerotermes arboreus que fue la más común y de mayor abundancia en los cultivos estudiados.

Estos resultados son importantes para que los productores de cítricos puedan tomar medidas y mitigar perdidas de productividad, ya que la proliferación de esta plaga puede generar pérdidas en sus cultivos. “Experimentos en campo, donde se comparó la producción de cultivos de naranja antes y después del control de termitas, revelaron que se puede lograr un incremento de por lo menos 35 % en productividad al implementar acciones de control”, asegura la experta y agrega “por esta razón, se puede inferir que las termitas generan un efecto de pérdida de rendimiento en la producción al afectar la salud del árbol”.

Por sus hábitos alimenticios y sus populosas colonias, el comején suele ocasionar problemas donde sea que abunde material rico en celulosa, su principal fuente de alimento. Las consecuencias de su ataque dependen de varios factores: La edad del árbol, el estado de salud del árbol, la presencia de otras especies plaga o de enfermedades, la ubicación del daño en la planta y el tipo de daño.

Las termitas tienen diferentes formas de alimentarse y forman sus nidos en sitios diferentes del árbol, por eso los daños ocasionados a las plantas son diferentes.

La investigadora también señala que “las termitas de hábitos subterráneos son especialmente dañinas ya que suelen atacar las raíces y algunas incluso penetran al tronco del árbol ahuecándolo desde la parte inferior hacia arriba. El daño a las raíces es muy importante ya que se afectan varias funciones del árbol: anclaje al suelo, acceso a nutrientes y agua. Por ser subterráneas suelen pasar desapercibidas hasta que la planta empieza a mostrar signos de marchitamiento”.

La construcción de nidos en las ramas o en el tronco de los árboles, es una de las maneras con la que se puede detectar la presencia de esta plaga. También por la existencia de túneles de forrajeo, que son caminos cubiertos por lodo masticado y otros materiales. Estos caminos les permiten a las termitas desplazarse desde el nido hasta el lugar de alimentación protegiéndose de la desecación.

Sin embargo, no todas las termitas construyen nidos fácilmente detectables y en el caso de las termitas subterráneas, puede ocurrir que los árboles estén siendo atacados en la raíz, sin mostrar signos de la presencia del comején como túneles de forrajeo.

Recomendaciones para los productores
Corpoica da diferentes alternativas para el manejo de termitas, que van desde las prácticas de renovación y poda, en especial en árboles viejos, mayores a 20 años; el control de maleza, por lo menos en el plato del árbol; y las prácticas correctas de riego y nutrición, hasta el control biológico con hongos, con nematodos, con extractos de plantas, la eliminación mecánica de los nidos.

“La mejor estrategia es la prevención. Durante las podas se debe ser cuidadoso, desinfectar las herramientas al pasar de un árbol a otro y emplear pasta cicatrizante para cubrir las heridas de poda. A su vez, la eliminación de ramas viejas y enfermas no solo disminuye la posibilidad de que entren las termitas, sino que también mejora la salud de los árboles. En áreas donde las termitas son abundantes es especialmente importante evitar el exceso de humedad alrededor de los árboles, ya que estas son las condiciones preferidas por las termitas para su establecimiento”, concluye Arcila Cardona.

Las termitas o comején son insectos sociales estrechamente emparentados con las cucarachas. Se caracterizan por vivir en grupos altamente especializados llamados colonias. Dentro de las colonias existen castas, es decir, grupos de individuos que tienen formas corporales diferentes y desempeñan labores específicas. Las obreras se encargan de las tareas de construcción y reparación del nido, la consecución del alimento y el cuidado de la cría; los soldados defienden la colonia con sus mandíbulas o sustancias químicas, mientras que el rey y la reina se encargan de la reproducción.

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