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Seguridad alimentaria en riesgo si se grava la canasta familiar

Colombia Consumidor Final Chile

Para generar procesos reales de educación alimentaria y nutricional es necesario que se impulsen medidas como el cobro del IVA plurifásico, no solo a las bebidas azucaradas sino ojalá también a la cerveza y a todos los productos que los organismos internacionales recomiendan desestimular su compra mediante estas políticas. 

Así lo consideró Angélica María Claro, representante de la Red PaPaz, en el foro “Estrategias de educación alimentaria y nutricional”, organizado por el Observatorio de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obssan), de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

“El primer paso para garantizar la seguridad alimentaria es precisamente no gravar la canasta familiar”, destacó la líder de esta organización de la sociedad civil, quien consideró muy importante que los colombianos “estemos muy atentos a que no se graven los alimentos de la canasta básica familiar”.

En esta línea, la profesora Sara del Casillo, directora del Obssan, enfatizó en que “cuando se toca el tema de los congresistas, hay que mirar quién presiona, quién hace la fuerza desde la base social, quién genera movilización, y realmente debe ser la sociedad civil, que tampoco es un actor anónimo, y con el cual se deben hacer procesos de formación, de empoderamiento, una tarea de todos los actores reunidos en este evento: academia, Gobierno y organizaciones sociales”.

Se requieren medidas

La profesora Lorena Rodríguez, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, afirmó que “si la charla educativa no va acompañada de una medida estructural, entra por una oreja y sale por la otra”. La invitada internacional, quien estructuró la política de etiquetado de alimentos ultraprocesados en Chile, añadió que “para definir estas medidas uno tiene que preguntarse: ¿estoy poniendo en los hombros de la persona la responsabilidad, o se la estoy dando al Estado?”.

Al respecto Elisa María Cadena, subdirectora de Salud Nutricional, Alimentos y Bebidas del Ministerio de Salud, resaltó que para lograr cambios estructurales “más allá de mirarnos a nosotros como ejecutivo, debemos mirar a los congresistas, porque ellos pueden ponernos la responsabilidad, como Ministerio, de no tener una ley de etiquetado”, advirtió la funcionaria.

Al respecto, dijo que aunque en año y medio “podríamos tener esta resolución de etiquetado frontal, nosotros solo reglamentamos, no diseñamos ni aprobamos las leyes; además, con nuevos Gobiernos y nuevos intereses las resoluciones se cambian o se derogan fácilmente”.

En el tema de regulación del mercado, la profesora Del Castillo recalcó que “es necesario fortalecer y robustecer sus lineamientos con medidas fiscales, con impuestos, con subsidios, con todos sus elementos, siguiendo la enseñanza profunda que nos ha dejado el ejemplo de Chile, un ejercicio de largo aliento, entendiendo que una política pública no es un periodo de gobierno sino acciones a 25 o 30 años”.

Hábitos saludables

En primera instancia, la profesora Fabiola Becerra, del Departamento de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina de la U.N., habló de la importancia de rescatar alimentos tradicionales y preparaciones caseras, explicando que “el hecho de cocinar en casa, que los niños desde pequeños adquieran habilidades para seleccionar, comprar, preparar y consumir alimentos frescos y sanos, hará mucho más fácil que tengan hábitos alimentarios saludables a lo largo de su vida”.

Como segundo punto, Zulma Fonseca, asesora de la Dirección de Nutrición del ICBF, destacó que “vale la pena rescatar acciones que se están desarrollando desde el ICBF y el Ministerio de Educación, respecto a promover las compras locales, lo que facilita que los niños conozcan los productos propios de la región, formen parte de su alimentación y los empiecen a apropiar en sus hábitos.

Por su parte la profesora Sara del Castillo comprometió a los asistentes a trascender al ejercicio de transformación de fondo: “debemos construir una gran hoja de ruta que nos permita realizar acciones de corto, mediano y largo plazo en las que estemos comprometidos academia, Gobierno y sociedad civil, y que la empresa privada también forme parte de la solución, porque en la construcción de políticas públicas es un actor fundamental”.

A este llamado se sumó la Angélica María Claro, de la Red PaPaz: “el lobby de la industria hizo que un proyecto de ley, que era lo más cercano a lo que tiene Chile, ahora tenga medidas como que el chicle es considerado un alimento y en lugar de un etiquetado como el chileno (de octágono negro) tenemos el actual, que no entiende nadie”, subrayó.

Por otro lado, quedó una tarea muy importante para la Comisión Intersectorial de Seguridad Alimentaria y Nutricional y la academia: “ir más allá de unos procesos de información, de conocimiento y de comunicación, para sentarnos a trabajar por una política pública de educación alimentaria y nutricional que se enmarque en la política nacional de seguridad alimentaria, para darle a este país una verdadera directriz que permita transformar lo que tenemos”, culminó la directora del Obssan.

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