facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Nuevo aporte para la salud pública de los consumidores

Colombia Cárnicos Procesos / Envases

Los resultados del análisis de 100 muestras, correspondientes a 50 pechugas y 50 hígados de pollo, no sobrepasan los límites de residuos de medicamentos veterinarios, lo que se traduce en un aporte para la salud pública de los consumidores. Catalina Morales, magíster en Toxicología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), comparó estos resultados con la normatividad colombiana (resolución 1382 de 2013 del Ministerio de Salud y Protección Social) y encontró que solo el 12 % de las muestras obtuvo resultados positivos para los antibióticos lincomicina, tilmicosina, neoespiramicina y espiramicina, aunque ningún resultado supera los límites legales establecidos.
Estos medicamentos se desarrollan para ser usados exclusivamente en medicina veterinaria.

Tienen muy buena actividad contra microorganismos grampositivos, con actividad significativa contra ciertas bacterias gramnegativas y micoplasmas.

El 12 % está distribuido así: 9 % tilmicosina, 1 % neoespiramicina, 1 % lincomicina, y 1 % espiramicina, lo que muestra que no superan los límites de residuos permitidos por las autoridades sanitarias. El estudio se desarrolló con 100 muestras provenientes de plantas de beneficio de Cundinamarca, uno de los departamentos con mayor producción de pollo de engorde, pues según el Censo Nacional de Avicultura Industrial, en 2002 contaba con 582 granjas, equivalentes al 30,9 % nacional.

La Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) tomó las muestras estudiadas, provenientes del proyecto marco “Corredor tecnológico agroindustrial Bogotá y Cundinamarca”. “En el Laboratorio de Toxicología de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la U.N. se analizaron el hígado y la pechuga. Se tomaron estas dos partes del pollo porque el hígado es el órgano que metaboliza todos los medicamentos, mientras que la pechuga es la más consumida por los colombianos”, comenta la investigadora.

Luego se implementó el método analítico establecido para confirmar la presencia de antibióticos macrólidos y lincosamidas y su concentración en las muestras de pollo. “Encontramos resultados cuantificables de eritromicina y espiramicina para hígado de pollo. También hallamos resultados cuantificables para tilmicosina y lincomicina; sin embargo en ninguno de los resultados –tanto en pechuga como en hígado– se evidenció que superaran los límites máximos de residuos de medicamentos veterinarios.

La investigadora señala que el estudio es una primera aproximación sobre la situación de residualidad de los antimicrobianos analizados, ya que en Colombia no existen publicaciones que evidencien la situación actual respecto a cumplimiento del límite máximo de residuos en pollo de engorde.

“Sí existían estudios enfocados en la parte microbiológica, en los que se verificó esa resistencia que puede presentar la carne de algunos animales frente a ciertos medicamentos, realizados en ganado vacuno y en porcinos, mas no en aves”, indica la investigadora. Recomienda continuar con la vigilancia y el control de los residuos de medicamentos en alimentos empleando metodologías analíticas sensibles, específicas y confiables como la cromatografía líquida de alta eficiencia, un método que permite cumplir con este propósito, además de identificar y cuantificar de manera simultánea múltiples variables.

Suscribase Newsletter semanal inocuidad

FNL  CARN

 PAN z CON BEB 

|